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MI PERFIL
Executive Coach, por la Escuela Europea de Coaching
Diploma en Coaching por el Centro de Estudios Garrigues
PCC (Professional Certified Coach) por ICF
CP (Coach Profesional) por AECOP
Licenciada en Psicología (UAM)
Diploma en Liderazgo y Gestión de Equipos (IE)
Master en Recursos Humanos (IDE CESEM)
Programa SAT de Desarrollo y Psicoterapia Integrativa
Formada en Psicoterapia Gestalt (2 años en la EMTG)
En la actualidad, trabajo como coach ejecutivo, formadora y supervisora de coaches. Cuento con una experiencia de más de 2.600 horas de coaching ejecutivo. Soy formadora y supervisora en la Escuela Europea de Coaching, uno de los centros más prestigiosos de formación en coaching, con más de 1000 alumnos graduados en Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia, Lisboa, Milán, Turín y México. También imparto programas de formación de coaching en el Colegio Oficial de Psicólogos, entre otros.
Anteriormente he ocupado puestos de responsabilidad en la Dirección de Recursos Humanos de empresas nacionales y multinacionales: Directora de RRHH en PC CITY, Responsable de Departamento en AT&T, Jefe de Area en Metro de Madrid, liderando proyectos de puesta en marcha y cambio organizacional.
He trabajado en numerosos proyectos de coaching para Compañías como Amadeus, Amena, Atento, Atos Origin, Auna, BBVA, Cetelem, Esteve, Grupo 5, Grupo Telefónica, Ibermutuamur, Multicaja, Novartis, Numil, Obelen, Philips Morris, Prosegur, Red Eléctrica, Sanitas, Stryker Ibérica, Tinsa, Vodafone, Winthertur, etc.
Soy autora de textos, manuales, presentaciones y artículos sobre coaching, educación y habilidades directivas. En septiembre de 2010 he publicado un libro de distinciones, junto con Silvia Guarnieri, titulado No es lo mismo (Editorial Lid).
Miembro de la International Coach Federation
Miembro de AECOP, Asociación Española de Coaching y Procesos
Miembro del Colegio Oficial de Psicólogos
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ACERCA DE MÍ
EL ARTE DEL BUEN VIVIR
o recuerdo con exactitud el momento en que decidí darle un giro a mi carrera profesional, para dedicarme por entero al coaching, pero recuerdo perfectamente la claridad y la determinación con que lo hice. No era la primera vez que afrontaba un cambio, la verdad es que he dado varios saltos importantes a lo largo de mi carrera, pero este fue el más difícil, el que más reto me supuso y también el que me transformó más profundamente.
Hasta entonces, trabajaba como Directora de Recursos Humanos en una multinacional que había crecido mucho en los últimos años y con la que había afrontado retos importantes. De esa etapa conservo muy buenos recuerdos, muchos aprendizajes y también una evolución que poco a poco me fue alejando de las personas, que era lo que a mí más me gustaba. Tomar la decisión de cambiar fue fácil, lo que no fue tan fácil fue sostenerla. Sin embargo, encontré el apoyo de las personas que me rodeaban y las cosas salieron de una forma tan fluida que todavía hoy me resulta sorprendente.
El proceso de aprendizaje de esta nueva disciplina, supuso todo un descubrimiento para mí y me embarcó en una aventura que todavía continúa y que espero que no termine nunca. Disfruto enormemente de mi condición de aprendiz y de las lecciones de los grandes maestros con los que me he ido encontrando. He aprendido mucho y sigo aprendiendo cada día sobre mí misma y sobre los demás, sobre la manera que tenemos de relacionarnos con los otros y con la vida en general. He aprendido también que somos auténticos expertos en el Arte de amargarnos la vida y que el aprendizaje más importante que podemos regalarnos a nosotros mismos es cultivarnos en El Arte del Buen Vivir. Algo que tiene mucho que ver con la manera como miramos el mundo, la forma como conversamos, las explicaciones que nos damos acerca de lo que nos ocurre.
En estos años ha habido en mi camino tantos maestros, que no puedo enumerarlos a todos, pero sí a los más significativos: quiero empezar por recordar a Silvia Guarnieri y a Mario Alonso, porque fueron los primeros: ellos me acompañaron en mis comienzos. A Claudio Naranjo y a Enrique de Diego, porque fueron maestros esenciales en mi proceso personal de autodescubrimiento. A Humberto Maturana, Rafael Echeverría y Julio Olalla, de quienes aprendí sobre la Ontología del Lenguaje y el Arte del Buen Vivir. A Joan Garriga, Paco Peñarrubia, Betina Waissman, Consuelo Trujillo, Ramón Resino, Jorge Llanos y tantos otros, cada uno de ellos aportó algo a mi proceso y son ya parte de mí misma.
También yo tengo algo de maestra y disfruto mucho de esta faceta en mis conferencias, en el aula o haciendo coaching y, en este intercambio, tengo la sensación de recibir mucho más de lo que doy. Me encanta el aula, la dinámica grupal, ser testigo del aprendizaje de otros, provocarlo y movilizar a la acción. Igualmente, disfruto muchísimo con el coaching individual y de equipos. Es un honor y un lujo ser testigo del proceso reflexivo profundo y auténtico de alguien que se hace nuevas preguntas y que descubre aspectos de sí mismo que nunca antes había visto. Hay instantes de verdadera magia en las sesiones de coaching que me dejan maravillada y agradecida.
Otra faceta de mi profesión que también me apasiona es la de escritora. Mi primer libro ha llegado en un momento profesional muy pleno y satisfactorio y verlo en las librerías ha sido una de las experiencias más gratificantes de mi vida. A veces recibo mensajes de lectores que me hablan de lo que ha supuesto para ellos el libro, cómo les sirve, de qué manera les ha ayudado. Me parece que esta es una recompensa que paga con creces el enorme esfuerzo que supuso escribirlo.
Cuando miro atrás y veo el camino recorrido en estos últimos años me parece increíble el viaje realizado, pero también miro hacia adelante y veo que se abren nuevos retos y oportunidades que estoy segura de que me llevarán lejos en los años venideros, Quién sabe a dónde. En cualquier caso, mientras ocurre lo que tenga que ocurrir, lo que he aprendido es que esto del Arte del Buen Vivir tiene mucho que ver con disfrutar el día a día y vivir cada momento, con la mayor conciencia posible.
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